El 22 de julio la Comisión Europea seleccionó a los 30 semifinalistas del Concurso Europeo de Innovación Social 2015.

Entrevistamos a Carlos Martín, CEO y fundador de Sustainability Fans, y artífice del proyecto español pre-seleccionado BUYears.  

Impact Hub Madrid: El Concurso Europeo de Innovación Social 2015 buscaba empresas que facilitasen a Europa encontrar Nuevas Formas de Crecer. ¿Cómo responde Sustainability Fans a este reto?

Carlos Martín: Nuestra propuesta plantea una nueva manera de crecer para Europa.

El modelo de consumo actual promueve que compremos productos (aparatos electrónicos, electrodomésticos, vehículos), que los usemos y que, cuando los costes de reparación superen el valor en ese momento de los mismos, los cambiemos por otro.

Nuestra propuesta es cambiar de manera radical el modelo de consumo. No compraremos productos sino años de funcionalidad de los mismos.

Esto no promueve para nada que estos bienes sean reparables, desmontables, duraderos, con todas las piezas disponibles, a la vez que eficientes, ni que los actores económicos se benefician de ello. Además, los porcentajes de reciclaje adecuado de los mismos son bajísimos y la recuperación es casi inexistente al existir barreras técnicas para ello. Como resultado, los impactos ambientales actuales son tremendos.

Nuestra propuesta es cambiar de manera radical el modelo de consumo. No compraremos productos sino años de funcionalidad de los mismos. Los fabricantes que decidan incorporarse al proyecto, proveerán de la funcionalidad durante un determinado número de años de manera que se harán cargo de todos los costes asociados, mantenimiento, reparación, mejoras de funcionalidad, asistencia en remoto, formación en uso, durante los años del contrato.

Este proyecto tendrá éxito si los consumidores deciden que quieren llevar a cabo este cambio (en el modo de consumir).

Las innovaciones tecnológicas se alinearían con la durabilidad, la escalabilidad de funciones, las mejoras en eficiencia en procesos de reparación, trazabilidad, etc. Se crearán puestos de trabajo locales en I+D, mantenimiento, reparación, asistencia en remoto.

Se establecerán mecanismos para fomentar el buen uso por parte de los consumidores por medio de cash back si no se requiere de reparaciones in situ. Al acabar el contrato se podrá seguir utilizando el producto sin servicio ya asociado, o activar la segunda vida para la donación del mismo a familias de bajos recursos económicos que recibirán productos en buen estado que han sido mantenidos, reparados y mejorados en su eficiencia durante el proceso del contrato, disminuyendo las desigualdades.

Se alinearán así los intereses de empresas, consumidores y medio ambiente.

IHM: ¿Cuál fue vuestra principal motivación para participar en el concurso?

C.M.: En la fase en la que nos encontramos de búsqueda de financiación y de desarrollo del prototipo los premios son un buen objetivo, pero el motivo fundamental es que este proyecto tendrá éxito si los consumidores deciden que quieren llevar a cabo este cambio, que rechazan las distintas obsolescencias posibles, planificadas, técnológicas, de marketing y que apuestan por un consumo responsable con el medio ambiente. Para crear ese movimiento el escaparate del concurso creemos que puede ser muy interesante y, por supuesto, esperamos mucho de la red Impact Hub para ello.

IHM: En septiembre se elegirá a los 3 finalistas. ¿En qué va a consistir la preparación para la final?

C.M.: Desconozco exactamente cómo se desarrollará el proceso de selección pero entiendo que se analizarán los diferentes aspectos de cada proyecto, mercado, producto, viabilidad financiera y sobre todo su potencial de impacto social ambiental y económico en Europa. Nosotros seguimos limando los aspectos detectados en el prototipo y plan de empresa.

Es necesario medir cuando buscamos obtener unos resultados positivos en la sociedad y en el medio ambiente.

IHM: Como miembro de Impact Hub Madrid, formas parte del Social Impact Lab. Además, desde vuestra organización manifestáis: “Proponemos poner en el centro de las decisiones económicas, el valor social y ambiental, esto solo puede hacerse a través de las metodologías de medición de impacto”.  ¿Por qué consideráis importante la medición a la hora de evaluar los resultados de un proyecto o empresa social?

Estamos convencidos que es necesario medir cuando buscamos obtener unos resultados positivos en la sociedad y el medio ambiente, lo cual es característico de las empresas sociales al igual que otras organizaciones. Las metodologías de medición nos proporcionan herramientas que nos permiten comunicarnos con los grupos de interés, entender bien los cambios que se producen en esos grupos, identificar el conjunto de impactos y medir.  De esa manera podemos tomar decisiones informadas sobre los impactos sociales ambientales y económicos que producirán los proyectos. Desde Sustainability Fans trabajamos con administraciones, fundaciones y empresas y aplicamos fundamentalmente la metodología SROI.

Para seguir los avances del proyecto os remitimos a www.sustainabilityfans.com y a @susdevfans.

Escucha la entrevista concedida a Radio Nacional de España. (14’45”)