Creatividad y equipo, dos caras de la misma moneda

Equipo y creatividad son dos realidades que se retroalimentan, que crecen cuando se unen: mientras el equipo potencia la creatividad, esta puede ser un buen elemento para fomentar la sensación de equipo.

El equipo permite co-crear: entender que en el trabajo en equipo, uno más uno suma más que dos. Que dentro del equipo, con las dinámicas adecuadas, el individuo se siente protegido (o incluso camuflado), lo que le reduce el miedo al juicio, tan malo para la creatividad.

En las sesiones de Pensamiento Creativo hay una actividad llamada “Cadáveres exquisitos”, que consiste en que cada uno dibuja un tercio del cuerpo de un personaje (persona, animal o ser mitológico, no importa). Es bonito ver cómo los participantes se relajan al ver que nadie sabrá lo que han dibujado. Y es maravilloso ver los resultados y el orgullo que hay en todos ellos: no de su parte ni de dónde ha terminado su aportación, sino en el dibujo final.

¿De qué hablamos cuando decimos “creatividad”?

Se trata, lo primero, de cambiar nuestra idea de creatividad. Porque creatividad no tiene que estar vinculada a arte o música. Tampoco es creatividad publicitaria o capacidad de ocurrencias continuas. La creatividad va mucho más allá.

Creatividad es curiosidad, hacerse preguntas, querer mirar una misma realidad desde diferentes ángulos, aplicar una mirada diferente.

Creatividad es pensamiento crítico. Cuestionar lo establecido, atreverse a romper reglas, el “siempre ha sido así”. Pasar del “por qué” curioso al “por qué no”, mucho más crítico.

Creatividad es relacionar ideas de manera nueva. No hace falta inventar la rueda, sino encontrarle nuevos usos.

Creatividad es resiliencia, atreverse a enfrentarse a los problemas, identificarlos y entenderlos para poder encontrar la mejor solución.

No hace falta saber manejar el pincel para ser creativo. Los científicos, sin ir más lejos, tienen altas dosis de creatividad.

Como dice Daniel Goleman en su libro ‘El espíritu creativo’, “nos centramos demasiado en la creatividad con C mayúscula y pasamos por alto las maneras en que cada uno despliega talento e imaginación en su vida”.

Con c de conocimiento y constancia, no de caos

Es importante entender, también, que creatividad no es caos, no es espontáneo, sino todo lo contrario: es orden, es conocimiento y, sobre todo, constancia. El caos existe y debemos permitirlo, pero en realidad surge siempre dentro de un orden, que nos sirve para poder construir sobre la idea anterior, seguir un proceso hasta llegar a la idea eureka que podemos necesitar.

No pensemos que la creatividad son ocurrencias puesto que en realidad implica mucho conocimiento del tema, para conocer muy bien las necesidades y, sobre todo, para ampliar nuestra posibilidad de relacionar ideas que ya existen, de forma diferente.

A mayor conocimiento de un sector o tema, más recursos tendremos y, por tanto, más posibilidad de relacionar ideas de manera nueva. Y si nuestro conocimiento se extiende a diferentes áreas, aún mejor: encontraremos relaciones aún más inesperadas.

La mirada “nueva” o “fresca” que proviene de otros sectores, que no conoce en profundidad el tema en el que estamos trabajando, y que tanto se admira en procesos creativos, sirve sobre todo para permitirse romper, ir más allá de lo establecido. Pero quien acabe conectando los dos cables que encienden la bombilla, probablemente sea quien tiene los recursos, quien conoce los cables.

No pensemos que la creatividad son ocurrencias puesto que en realidad implica mucho conocimiento del tema para conocer muy bien las necesidades y, sobre todo, para ampliar nuestra posibilidad de relacionar ideas que ya existen, de forma diferente.

Y, para que estas ideas surjan, necesitamos constancia, porque las ideas no surgen de repente. O sí, pero después de haberlas trabajado mucho. Lo que pasa es que a veces hace falta relajarse, salir de la sala, dejar que el cerebro desconecte. Es lo que Barbara Oakley define como “Modo Enfocado” y “Modo Difuso”: en el primero, estamos trabajando de forma consciente en el proceso; pero es cuando entramos en Modo Difuso que se pone en acción nuestra intuición y nuestra mente divaga de forma desordenada, haciendo conexiones improbables, sin sentido a veces. Por eso es en esos momentos cuando sentimos que, de repente, tenemos la solución a aquello en lo que hemos estado trabajando. Pero detrás hay trabajo, perseverancia y mucha constancia.

Olvidemos por tanto la imagen del creativo caótico, que trasnocha, que se levanta a las mil, que tiene ideas de forma espontánea y continua.

El pensamiento lateral se entrena 

Como dice Edward de Bono, el pensamiento lateral es una manera de pensar, no un proceso. Se entrena y se mejora. Y todos podemos hacerlo.

De hecho, no sólo podemos, sino que deberemos si queremos diferenciarnos de las máquinas y queremos aportar valor diferencial. Si queremos adaptarnos al entorno cambiante y ambiguo en el que estamos.

Por eso, la creatividad ya no es un hobby individual para horas fuera de trabajo. Hoy, más que nunca, la creatividad es una habilidad que debe fomentarse desde la empresa.

Cualquier empresa que aspire a perdurar, debe innovar y crear entornos que lo favorezca.

Cuando hablamos de creatividad dentro de una empresa, hablamos de encontrar soluciones desde y para el proyecto. De atreverse, abrir, inspirar, divergir y aplicar el pensamiento lateral.

¿Cómo crear estos entornos creativos?

Lo primero, permitiendo, incentivando las propuestas diferentes. Tenerlas en cuentas y, sobre todo, no penalizarlas. Lo que implica permitir el error, estar dispuestos a asumir las consecuencias, pero sin reprobaciones. ¿Estamos dispuestos? Deberíamos.

Para fomentar espacios creativos es también importante dar libertad, respetando los ritmos de cada uno.  Acabar con el horario fijo, marcando la hora de entrada y salida, como si de una fábrica se tratara. Demos libertad para que cada uno se sienta responsable de su tiempo. Que se trabaje por objetivos pero se respeten los procesos de cada uno, imprescindible para fomentar una actitud creativa. ¿Lo más importante para poder dar libertad? Antes que nada, confiar.  ¿Sabremos? Deberíamos.

Fomentar la práctica de un hobby por parte de los empleados, animar a desarrollar nuevas habilidades que no tengan que ver con el foco profesional, es una manera fantástica de activar el Modo Difuso que comentábamos antes.

Casi todos tenemos algo que hacemos de forma más o menos regular cuando tenemos tiempo, cuando nos lo dedicamos a nosotros. Y esto, que hasta hace poco estaba relegado al tiempo libre y estaba muy alejado del tiempo en el trabajo, resulta que hoy nos permite aportar una habilidad, un punto de vista, un conocimiento que complemente nuestro expertise profesional.

Es lo que Barbara Oakley denomina el perfil Pi: una manera de dibujar un perfil profesional compuesto por dos especializaciones, una más formal y otra más informal, junto con habilidades transversales. Sería la famosa T, en la que la línea vertical es la especialización y la horizontal, las habilidades transversales. Sólo que en el caso Pi, incluimos otra vertical que enriquece mucho más. Esto implica escucha activa, para entender las motivaciones e inquietudes de todo el equipo. Entender que no siempre las habilidades se aplican de forma directa. ¿Podremos ampliar la mirada? Deberíamos.

Incluir a nuestros soft skills horizontales y a los conocimientos técnicos, una segunda vertical de especialización, amplía y enriquece nuestro perfil profesional.

Y, por último, pero no menos importante, un ambiente creativo desde el espacio es básico: con espacios modulares, donde el equipo se mueva, cambie de compañeros de mesa. Donde uno no se siente siempre en el mismo sitio, con la misma vista. Fomentar el cambio, de silla, de mesa, de zona, de compañía. Parece simple, pero tendemos a tener nuestro sitio, a repetir a diario. ¿Estamos dispuestos a obligarnos diariamente a pequeños cambios? Deberíamos.

¿Y cómo generamos la creatividad en equipo?

Es importante contar con perfiles diferentes, que puedan aportar enfoques distintos. Mezclar gente de diferentes departamentos, o que tengan funciones diferentes, puede enriquecer mucho la visión global y aportar ideas interesantes, “fuera de la caja”.

Esto no está reñido con la necesidad de conocimiento por parte de los miembros del equipo: se trata, simplemente, de tener datos pero con diferentes puntos de vista o maneras de trabajar.

José M Batalla, de La Casa de Carlota, siempre explica que la idea de contratar a diseñadores con síndrome de Down o autismo vino de su búsqueda constante de nuevos perfiles y nuevas visiones, desde que estaba en agencia de publicidad como director creativo. Y, efectivamente, lo potente del estudio de diseño no es que haya personas con síndrome de Down o autismo en el equipo creativo, sino que también hay diseñadores senior y estudiantes de diseño gráfico. Porque cada uno aporta sus conocimientos y donde surge la magia es en la mezcla.

Deberíamos evitar las jerarquías. Al menos, desde luego, en momentos de ideación: todas las ideas son válidas, el proceso divergente no debe tener un techo, ningún miembro del equipo debería sentirse más que otro. Lo mismo para el momento de cerrar, de converger, en el que hay que aplicar filtros más racionales: aunque haya opiniones que vayan a decidir más al final, aquí seguimos en horizontal, escuchando todas las ideas.

Y, sobre todo, no esperar resultados inmediatos. Como has podido comprobar, la creatividad requiere motivación, trabajo, resiliencia. A veces es difícil predecir de dónde saldrá la gran idea o hacia dónde llevará un proceso. Pero, como decía Picasso, “que las musas te encuentren trabajando”. Lo importante es avanzar, motivar la creatividad en el equipo, crear las brasas para que en cualquier momento puedan surgir chispas que conecten.

Neus Portas
Neus Portas

Impulsora de la Actitud Emprendedora a través del pensamiento crítico, la creatividad y la capacidad de aprendizaje continuo. Periodista, educadora, coach, mentora y, por encima de todo, emprendedora. Colabora con Diario Responsable, con una sección propia, Actitud Emprendedora, donde semanalmente entrevista a emprendedores con impacto.

Comentarios

2 responses to “Creatividad y equipo, dos caras de la misma moneda

  1. Manuel dice:

    Magnífico artículo. Difícil entresacar algunas ideas, porque todo él aporta mucho valor. Muchas gracias Neus por ir abriendo brecha en un mundo empresarial, profesional y personal que pide a gritos empezar a transitar por nuevos caminos; unos caminos que a veces llevan años probados y evidenciados pero que, lamentablemente, aún siguen intransitados en demasiados ámbitos.

  2. Sonia dice:

    Excelente artículo. Sin duda, la creatividad necesita entornos creativos y todos podemos aprender a pensar de otra manera. Gracias, Neus.

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