¿Cómo hacer que los diferentes planetas, el del inversor y el del emprendedor, hablen el mismo idioma? Ana Sáenz de Miera, directora de Ashoka España y Portugal, se ponía, ayer, el sombrero de emprendedor social, a la hora de llamar la atención sobre la falta de conexión entre ambos “mundos”, durante el coloquio cocreado por Impact Hub Madrid y La Bolsa Social: La inversión de impacto en España y estrategias para 2016.

Tal y como introducía el CEO de La Bolsa Social, José Moncada, la financiación es un reto recurrente en todo proyecto con intención de generar impacto social. Por ello, desde esta plataforma de equity crowdfunding,  impulsan a empresas acercándoles a inversores que quieren incorporar valores éticos y que, además de buscar rentabilidad, quieren apostar por la generación de impacto social y medioambiental.

Estos inversores ¿están satisfechos con sus operaciones? Sí. En Europa, según datos de EVPA (European Venture Philanthropy Association) presentados ayer durante el debate, el 98% de inversores en proyectos de impacto está contento con respecto a sus expectativas de retorno financiero.

Visibilizar esta conclusión, y la publicación de informes como el  ‘Corporate Social Impact Strategies – New Paths for Collaborative Growth’, generan un efecto llamada de los que, a la hora de arriesgar en una empresa, valorarán en igual proporción el peso del beneficio social y su beneficio económico.

 

El debate giró en torno a 4 grandes temas:

– La necesidad de estrechar lazos y fortalecer colaboraciones entre todos los actores (#REDIS)

– La regulación del ecosistema

– La promoción de la cultura financiera y la inversión de impacto para aceptar “lo social” como materia de inversión

– La diversificación de productos de inversión y la generación de modelos híbridos

De cara al reto de la promoción de finanzas éticas, Javier Garilleti, director general de la Fundación Ernst&Young, recalcó que “las fundaciones identifican y estudian muy bien los proyectos que van a apoyar y pueden impulsar esta inversión

Por su parte, Jordi Molina, managing director en Meridia Capital, insistió en la importancia de crear conciencia y utilizar de indicadores para medir el impacto social, para permitir a los socios conocer tanto la evolución financiera como el impacto social que tienen sus actividades.

Agustín Vitórica, cofundador y coCEO de Gawa Capital, también destacó el papel esencial fundaciones como generadoras de fondos de inversión de impacto. Un caso de éxito, aportado por Ana Sáenz de Miera, fue el del fondo creado por Ashoka y Deutsche Bank para la financiación de clínicas oftalmológicas en hospitales de África.

Sáenz de Miera lanzó un mensaje claro durante su intervención: la necesidad de crear modelos híbridos, compatibles y flexibles con diferentes normas para que cada tipo de emprendimiento puedan encontrar la inversión que necesitan.

Un primer paso hacia el fomento de cooperación se dio en febrero 2015 con la creación de REDIS (Red española de inversión social) que tiene por objetivo impulsar el emprendimiento social y la economía verde, y extender la cultura de la inversión de impacto en España. Esta asociación está compuesta por Creas, Gawa Capital, Isis, la Bolsa Social y Vivergi, así como Impact Hub Madrid, de la que hemos asumido su secretariado.

Además, el día 29 de enero, también en colaboración con La Bolsa Social, organizamos la formación Training Days en la que se conocerá las diferentes alternativas de financiación existentes y los instrumentos de apoyo para las empresas y en especial las empresas de impacto social.

 

 

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Impact Hub pasan muchas más cosas…

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