Fui por las oportunidades, me quedé por la gente. ¿Cómo hacer frente a la soledad del emprendedor?

Los inicios
En mis primeros años trabajaba sola en casa mi "get ready with me" consistía en lavarme la cara, hacerme un café y sentarme directamente frente al ordenador. A veces en pijama; los días de más energía, en chándal. Tenía la libertad con la que sueñas al emprender. Y tenía silencio. Demasiado.
Recuerdo días concretos: en los que recibes un No a una propuesta, nada sale cómo estaba previsto, no tienes a nadie con quien compartir una idea… esos días en los que la soledad pesa demasiado.
Aquello tuvo un precio muy alto en mi salud mental.
La soledad es un gas invisible que envenena sin que te des cuenta, y acabé en un burnout alimentado por la autoexigencia y el aislamiento.
No soy la excepción: casi el 84 % de los autónomos reconoce que su trabajo afecta a su estrés o ansiedad.
Ya tenemos bastante con no tener compañeros, cena de empresa ni cesta de Navidad como para sumarle el aislamiento.🤪
Salí de ahí con ayuda: terapia, una mentora, deporte y rutinas muy marcadas.
Y con un cambio que parece una tontería pero no lo es: salí de casa.
La vida fuera de casa

Elegí Impact Hub por su vínculo con la sostenibilidad. Buscaba oportunidades en ese campo y las encontré.
Colaboré con el equipo de consultoría en proyectos de ciencias del comportamiento aplicadas a la sostenibilidad, di charlas en eventos de Ecoalf, impartí un taller de creatividad y comunicación para Ayuda en Acción y he mentorizado a varias personas de la comunidad. De todo eso nació incluso Indecentes, mi propio proyecto de liderazgo auténtico y humano para mujeres responsables de equipos cocreado con varias mujeres de la comunidad.
Todo, en un mismo lugar.
Pero lo que más valoro no tiene nada que ver con el negocio.
Aquí he conocido a grandes amigas y compañeras, algo no tan sencillo en estos tiempos de individualismo, hiperconexión digital y mediana edad.
Y no pasó por compartir mesa.
Sino gracias a personas como Viviana Rodríguez, quien fue coordinadora de Impact Hub Barceló y hacía de conectora. Con su sonrisa y su espíritu resolutivo, muchos empezamos a hablar, a comer juntos y a ir a los desayunos y afterworks, y poco a poco pasamos de conocidos a colegas, y de colegas a amigos.
Reflexiones y aprendizajes
Si emprendes, hazte tres preguntas:
- ¿Cuándo fue la última vez que hablaste de tu trabajo con alguien sin tener que explicarlo todo desde cero?
- ¿Con quién celebrarías hoy un logro?
- ¿Cuántos días a la semana ves a alguien más que a tu pantalla?
Si las respuestas te incomodan, busca un coworking, participa en su comunidad -piensa primero qué puedes aportar- y sal de tu burbuja.
Hoy sigo sentándome frente al ordenador con un café. La mesa es la misma. Lo que cambió es quién se sienta al lado.
Y recuerda: detrás de la vergüenza está lo interesante.
SOBRE LA AUTORA
María Negro (@soymarianegro) es formadora, consultora de comunicación especializada en sostenibilidad, mentora de negocios de emprendedores y autora de “Cambia el Mundo” (Ed. Planeta).
Lleva una década haciendo consultoría para empresas e instituciones como Deloitte, Sogeti, Linkedin, Esteve, DKV, Allianz, Unicef, Seguros Santa Lucía, Essity, Bodegas Torres o Ecoalf, detectando áreas de mejora y oportunidades estratégicas, formando a equipos de grandes empresas en comunicación, sostenibilidad, ventas, marketing, storytelling, creatividad y ayudándoles a posicionarse en sostenibilidad, a encontrar nuevas narrativas que les permitan encontrar ese valor diferencial que no solo vende, sino que importa.